Resulta del todo paradójico que quienes más queremos hacer (y más rápido) respecto al caos climático, seamos acusados por algunos de «retardar» la acción necesaria, de ser «derrotistas» que desmovilizamos diciendo que
+Qué chocante resulta que sean los viejos los más radicales, y los jóvenes los que más se oponen a la radicalidad necesaria.
+Nada hay más triste que ser reformista cuando nos jugamos nuestra misma supervivencia en una revolución urgente.
+(Lo que sigue son las notas para mi intervención en el taller conjunto que sobre Estrategias de transición realizamos el sábado 29 de octubre, Emilio Santiago, Juan del Río y un servidor
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