Una izquierda que se niega a explicarles a sus votantes que muchos de ellos tendrán que reducir su nivel de consumo, abandonar las grandes ciudades, trabajar en el sector primario… le está preparando el terreno al fascismo. Por negarse a decirles a los obreros que tendrán que volver a hacerse agricultores —como lo fueron la mayoría de sus padres, madres y abuelos— los están poniendo en manos de aquellos que mañana, cuando estén desesperados, les prometerán continuidad de un imposible a costa de la pérdida de libertad y de la masacre de otros.
Lo último de Breves
Por quê algo conceitualmente positivo como é a proteçom tem virado algo deostado no discurso político
In the recently published (in Spain) new paperback of the Poison Ivy series, I continue to
A los países enriquecidos del Norte —o de Occidente, como gustéis— se les llena la boca
No quiero ir hacia donde va el mundo. Así que déjenme en paz y déjenme atrás.
…es precisamente llamarla inteligencia.
LA COBARDIA Y EL MIOPISMO OCULTO DE LA IZQUIERDA.
Una izquierda que se orina en los pantalones para decir algo » políticamente incorrecto» es precisamente una izquierda inservible para mirar lo que debe realmente mirar hoy, la amenaza climática existencial, la próxima debacle energética y la respuesta distópica que las élites van a dar a ambas.
En vez de mirar a los ojos a estos problemas y reconocer su peligro mortal, una izquierda, digamos le » ortodoxa» aboga sencillamente por la implantación del socialismo como única herramienta para arreglar dichos problemas y la otra izquierda, digamos le pro-sistema aboga por la continuación del capitalismo pintando lo de verde hipócrita ( más arbolitos,placas solares y coche eléctrico).
ESTAS IZQUIERDAS NO NOS SIRVEN PARA INTENTAR SALVAR A LA HUMANIDAD DE LA DEBACLE EN
CIERNES!
( Texto refundido de textos de «Marxismo y Colapso-Redes» y aportaciones mías)