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(G12:O:D) Generales 2012 – Objetivo: DEMOCRACIA

Hago el siguiente llamamiento a los partidos de izquierda trasformadora de todo el Estado Español, a sus militantes y a sus dirigentes, para que estén a la altura de los ciudadanos levantados e indignados y consideren muy seriamente la siguiente propuesta.

G12O:D

Esto NO es democracia

Dado que en este Estado no gozamos de una Democracia real, auténtica —es decir, de un gobierno del pueblo—, el primer deber de los partidos políticos que se consideren demócratas consiste en lograr la instauración de una verdadera Democracia. Por tanto, considero que deben renunciar a seguir jugando en esta falsa democracia, con las cartas marcadas por los poderes que realmente la controlan (y que no son el pueblo) en el vano intento de lograr mayorías trasformadoras imposibles en instituciones falsamente representativas, luchando desigualmente en contiendas electorales dominadas por la influencia mediática de los poderosos. Deben renunciar a participar en esta tiranía electiva que llaman democracia, renunciar a ser tiranos benévolos que gobiernen al pueblo, para ser como verdaderos demócratas, obedientes siervos de la voluntad popular.

La propuesta G12:O:D

Revolución por la Democracia DirectaPor lo tanto considero que deberían renunciar a presentar candidaturas con programas propios en las elecciones generales previstas para 2012 (quizás finales de 2011) y pasar a formar un revolucionario Frente por la Democracia, para lograr la transición, la evolución del sistema actual a una forma de democracia real, verdadera, que devuelva la soberanía al pueblo.

Para ello existen a mi entender dos vías:

  1. La vía que propone Democracia Directa Digital (D3): introducir la democracia directa en las instituciones representativas mediante un antipartido político sin programa cuyos electos se limitarán a votar en el Parlamento español aquello que los ciudadanos decidan en cada momento, principalmente mediante Internet.
  2. Acordar un programa de mínimos para la instauración de la Democracia, que podría basarse en puntos como los que propone el movimiento Democracia Real Ya u otros más centrados en la decisión ciudadana en todas las cuestiones fundamentales de la política del Estado:
    • Reforma constitucional realizada los ciudadanos, como en Islandia.
    • Reforma de la legislación pertinente para poner bajo control directo ciudadano los medios de comunicación públicos, algo clave para la determinación informada y verdaderamente libre de la voluntad popular.
    • Revisión de todos los tratados internacionales que hayan implicado pérdida de soberanía desde 1975, incluyendo el euro y todas las políticas de la UE, para someterlos a aprobación en referéndum.
    • Etc.

Entiendo que la primera vía es la que tiene un mayor potencial pero también comprendo que es la que más difícil de asumir les resultará a los partidos tradicionales. Creo que ambas merecen ser consideradas.

Los votos que sumarían todas las fuerzas minoritarias y trasformadoras del Estado, desde IU al Partido Antitaurino, pasando por todos los partidos ecologistas, Izquierda Anticapitalista, e incluso fuerzas anarcosindicalistas que habitualmente promueven el rechazo a las elecciones, podrían suponer un gran número de escaños, aprovechando a su favor las características de la deficiente e injusta Ley d’Hont.

Incluso, si se incluye en la opción 2 un punto programático para reconocer el derecho de autodeterminación de todos aquellos territorios del Estado que lo demanden, podrían sumarse votos de Bildu, BNG, ERC y otras fuerzas soberanistas de las naciones sin Estado.

Una apuesta a la altura del momento histórico

¿Van a seguir jugando con cartas marcadas nuestros partidos de izquierda o se plantarán gritando «¡Basta ya de farsas!»? ¿Harán posible la creación de una Democracia Real o seguirán intentando tomar el mando de una falsa democracia?

Las elecciones generales españolas de 2012 pondrán a prueba el carácter verdaderamente democrático de estas fuerzas, su altura de miras, su valor y generosidad para renunciar a gobernar con sus programas para simplemente devolver la soberanía al pueblo y a partir de ahí jugar con reglas nuevas, reglas limpias y democráticas, para ofrecer sus soluciones políticas en igualdad de condiciones. Reconozco que el cambio de cultura política que implica esta propuesta frentista es enorme, pero también lo son los retos, y el riesgo de catástrofe social y política a que nos enfrentamos si no reaccionamos ante la deriva de nuestras sociedades, que se dirigen al colapso social, ambiental, energético… civilizatorio.

A grandes males, grandes remedios. Ante la crisis del sistema, un sistema nuevo.

6 Comments

  1. Sí, está claro que los partidos más obviamente antidemocráticos como son el pp y el psoe nunca van a conceder la Democracia que necesitamos y que demanda el moviemiento del 15M. Deberían ser los demás partidos, los minoritarios los que la hiciesen posible, pero me temo que casi todos, como IU, sólo aspiran a ser ellos los que controlen su falsa democracia. Tal vez en el movimiento libertario encontrases más simpatía hacia tu propuesta pero ni a nivel cuantitativo ni cualitativo es lo que fue hace un siglo. Una pena.

  2. La idea es buena, pero bajo mi punto de vista en la fórmula fallan los ingredientes… los partidos. No van a «sacrificarse» por el bien común. Eso requeriría un alto grado de altruismo que los políticos de nuestra sociedad no han alcanzado. Si fueran capaces de hacer eso, hace tiempo que las cosas no irían como van.

    En todo caso, construir alternativas y plantear ideas es el camino adecuado. En algún momento ellos no podrán seguir haciendo lo que hacen (bien por presión del pueblo, bien por rotura sistémica), y llegado el caso necesitarán echar mano de alternativas buenas.

    Un saludo.

  3. Aunque estoy de acuerdo con lo que dice Mon en la primera parte, no veo clara la segunda. Dice que «en algún momento» no podrán seguir así y habla de «presión del pueblo» y de «rotura sistemática». Lo primero no veo cómo se va a concretar por fuera de las urnas de una manera efectiva, y lo segundo puede implicar perfectamente el ascenso al poder de un populismo semifascista. Para entonces es posible que estas vías ya no sean factibles.

    Yo creo que lo que plantea Casdeiro es rompedor y no demasiado infactible, pero coincido contigo, Mon, en que es sumamente difícil que los partidos se autodisuelvan en un frente que ceda el protagonismo a las masas. Quizás haya alguno que sí esté dispuesto, por tener poco que perder, pero los nacionalistas e izquierda unida duda mucho que estén por la labor.

    Ah, y muy bueno lo de GOD jaja.

  4. La vía islandesa parece que ha fracasado, ya que la constitución que elaboraron los ciudadanos ha sido aplazada sine die por los partidos del sistema.

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