Según la noticia que he conocido hoy, una acción de activismo internético como la campaña que promovió la asociación Fillos de Galicia hace unos años enviando masivamente mails a senadores españoles con solicitudes ante una reforma legal, ¡¡¡podría ser constitutiva de delito penal, llevando a la disolución de la asociación y a posibles penas de cárcel para sus responsables!!! :-O
En mi opinión se está aprovechando el sin duda necesario combate contra la delincuencia en Internet, para criminalizar de paso (con disimulada contundencia) la contestación social.
Tomemos muy buena nota.