Las perspectivas dualistas —no sólo la maniquea— suelen ser muy problemáticas a la hora de analizar realidades complejas. Sin embargo en los incipientes análisis en torno a la guerra civil mundial en cuyas primeras etapas nos encontramos, se suele perder de vista que en las guerras, también en las civiles, suele haber una pluralidad de bandos en liza. Las guerras civiles rusa de 1917-22 y española de 1936-39 son buena prueba de ello. Las múltiples facciones se alían según estrategias y circunstancias, incluso cambiando de bando (un concepto que tiende a la simplificación: nuestro conocido bando nacional vs. bando republicano, somo si fuera un combate de boxeo, un uno-contra-uno) a lo largo del trascurso de la guerra. También ahora existen más de dos bandos, en un contexto especialmente complejo por el carácter mundial de la contienda, y debemos tenerlo en cuenta. También aquí veremos surgir alianzas de conveniencia, veremos a los antiguos contrincantes ir juntos contra enemigos comunes, y a antiguos aliados atacarse entre sí. No lo perdamos de vista y no nos acomodemos en el ellos contra nosotros, ni en el son de los nuestros, o el enemigo común, conceptos no tan sólidos y firmes como solemos pensar.
Lo último de Breves
In the recently published (in Spain) new paperback of the Poison Ivy series, I continue to
A los países enriquecidos del Norte —o de Occidente, como gustéis— se les llena la boca
No quiero ir hacia donde va el mundo. Así que déjenme en paz y déjenme atrás.
…es precisamente llamarla inteligencia.
Ahora que la mayor parte de los nuevos contenidos de la WWW son generados por la