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Mi intervención en la conferencia «Más allá del crecimiento» (26/09/25) (versión extensa)

(A continuación reproduzco la versión original del texto de mi intervención en la jornada co-organizada por el Instituto Resiliencia bajo el título Más allá del crecimiento / Beyond Growth España, el pasado viernes 26 de setiembre, en el Congreso de los Diputados. Tuvo que ser recortada para intentar ajustarme a los 5′ de que disponía para presentar a la mesa de ponentes sobre experiencias prácticas de poscrecimiento.)


Gracias. Bo día, eguerdi on, bon dia, buenos días.

Foto: Greenpeace/Pablo Blázquez, para la organización de la conferencia. Camisa diseñada por TUUINX.
Foto: Greenpeace/Pablo Blázquez, para la organización de la conferencia. Camisa diseñada por TUUINX.
No puedo comenzar mi intervención en un lugar como este, que lleva el nombre de Ernest Lluch, una víctima de la violencia armada, sin sumar mi más enérgica denuncia, y la del Instituto Resiliencia, a las ya expresadas contra el genocidio que está cometiendo en Gaza, mediante las armas y el hambre, el gobierno de Israel, con la complicidad activa y pasiva de quienes tienen en sus manos las herramientas para detenerlo y no lo hacen.

Puede parecer a primera vista que el concepto de genocidio, o el de la violencia en general, es ajeno a la temática de esta conferencia. Por desgracia, no es así. La gente de ciencia se desespera intentando que comprendamos de una vez que la única manera de evitar un cambio climático catastrófico, que acabe con la vida de cientos de millones de seres humanos o incluso que nos lleve a la extinción, es poner freno al crecimiento. Por tanto, hablar de decrecer, hablar de reducir drásticamente y con urgencia la obesidad mórbida de esta civilización es hablar de sobrevivir, antes de que su descomunal sobrepeso nos aplaste a todos, humanos y no humanos. No puedo callar esta verdad ante los representantes del partido único del Crecimiento Infinito, por mucho que les escueza oírla: seguir planificando el crecimiento del Producto Interior Bruto es en realidad planificar los genocidios del mañana. O, en palabras de Jorge Riechmann, «ignorar el límite conduce al genocidio».

Seguir insistiendo en crecer en un planeta finito sólo puede llevar a luchar encarnizadamente contra otros pueblos, contra otras especies, contra las generaciones de nuestras propias hijas y nietos, por robarles un pedazo de los recursos que en justicia les corresponden. Como decía William Catton y muchos después de él, «estamos saqueando futuro». Y ¿por qué?, o ¿para qué? Pues simplemente para quemar el botín en el altar del sacrosanto Producto Interior Bruto, a mayor gloria de un sistema tan absurdo, el capitalista, que sólo funciona si crece sin parar, y que por tanto es un cáncer para nuestra especie y para el conjunto de la Vida en la Tierra. Existen infinidad de otras maneras de organizar una economía, y una sociedad, que no son tumorales. Existen otras culturas, otras formas de civilización: ¡han existido durante el 99% de nuestra historia! Y es hora de recuperarlas o de reinventarlas. Si de verdad somos tan listos como nos creemos… ¿por qué no inventar juntos el poscrecimiento?, ¿por qué no podemos inventar juntas el poscapitalismo y curarnos de este cáncer que nos está matando?

Desde nuestra humilde revista, 15/15\15, intentamos contribuir a vislumbrar esas otras civilizaciones que no lleven al genocidio, a la extinción, a la muerte de la Biosfera… de esa maravilla de complejidad autosustentable de la que somos parte y que Lovelock y Margulis llamaron Gaia. Para eso es imprescindible construir no sólo una economía muy diferente, sino sobre todo otra cultura, otra ética, otra manera de ser humanos. Debemos conocer y replicar experiencias que ya están caminando en esta dirección, que han pasado de las palabras a los hechos, como las que hoy tenemos en esta mesa, como las que intentamos poner en valor en nuestra modesta publicación, que aunque no son más que una pequeña muestra, en la que seguro que faltan áreas importantes y experiencias notables, son la demostración palpable, aquí y ahora, de que se puede hacer lo que debemos hacer, si queremos sobrevivir, si queremos legarles un futuro a nuestra juventud: parar de crecer, como hace cualquier ser vivo llegado el momento, para poder continuar viviendo; lo que debemos hacer es dar por finalizada nuestra desbocada adolescencia, el capitalismo, estabilizarnos y madurar.

Pero como no me han pedido que venga aquí a dar discursos, sino a presentar y moderar esta mesa, quiero ir poniendo ya el foco en estas experiencias y a las personas que nos han venido a dar su ejemplo inspirador, tan necesario. Aunque no son todas las áreas de experiencia que hubiésemos elegido en nuestra revista… o como se suele decir: no son todas las que están, ni están todas las que son… son sin duda una muestra de iniciativas muy valiosas. Han quedado fuera iniciativas en áreas tan importantes como la cultura poscrecentista y el arte [señalo la camiseta que llevo], la educación ecosocial, la defensa del territorio, iniciativas de autogestión, monedas sociales o ejemplos milenarios de economía no capitalista, como las casi 3.000 comunidades de montes gallegas, que aún resisten desde la época del Reino Suevo de Galicia, representando un cuarto de la superficie total de nuestro país y que siguen a día de hoy generando riqueza sostenible fuera del capitalismo y en un régimen de propiedad comunal.

Aunque por supuesto, estas iniciativas, las que están hoy en la mesa y las que no están, de poco servirán en un planeta donde las temperaturas medias hayan subido 3 ó 4 grados. ¡No lo perdamos de vista!

Tenemos un panel de experiencias poscrecentistas porque nuestra clase política, hoy aquí escasa pero dignamente representada, queremos que tome nota de que cuentan ya con una multitud de proyectos y realidades en marcha, que no tienen que cargar solos con la heroica tarea de inventar el poscrecentismo ni el poscapitalismo, que ya lo ha inventado la sociedad hace mucho, y que su papel como partidos, como gobiernos, consiste en primer lugar en no torpedear ni poner obstáculos a estas semillas de transición ecosocial, y en segundo lugar en prestarles todo el apoyo institucional que merecen, en forma de marcos legales adecuados, de recursos no sólo económicos, sino de todo tipo. Aquí será especialmente interesante escuchar hoy en esta mesa a dos representantes municipales del Estado… Porque como defendemos quienes abogamos por estrategias duales para el cambio de sistema, desde la sociedad civil pero también desde el Estado, desde arriba a la vez que desde abajo, en sincronía y simbiosis… por mucho que seguramente también tenga que decrecer en muchos aspectos para ser sostenible, el Estado cuenta aún con enormes recursos que estamos obligados a poner al servicio de la misión más importante de cualquier gobernante en este momento de la historia: tirar del freno de emergencia del tren desbocado del progreso, como pedía Walter Benjamin.

Los colectivos aquí representados y muchos otros, partícipes de redes y espacios de coordinación y colaboración horizontal, tienen muy claro cómo hacerlo. Debemos por ello ayudarlas a replicarse hasta que nos liberen de esa cancerígena necesidad de crecer, hasta que conformen una alternativa sólida al capitalismo para toda la sociedad.

[Continuó con la presentación de las personas ponentes.]

Foto: Greenpeace/Pablo Blázquez, para la organización de la conferencia.
Foto: Greenpeace/Pablo Blázquez, para la organización de la conferencia. La camiseta que visto es un diseño exclusivo de TUUINX a partir de la gráfica de los límites planetarios del Centro de Resiliencia de Estocolmo.

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