
Pero la mayoría de la gente no entiende que lejos de estar recibiendo algo gratis, están ellos entregando a cambio su tiempo y atención para mayor lucro de dichas empresas: es decir, están trabajando para ellos. También podría verse como que somos el producto, la materia prima, con la que trabajan estas empresas. Pero quizás nos podamos identificar más fácilmente con un trabajador explotado que con una materia prima, así que considero preferible esta figura. Aunque lo de «cuando alguien te da algo gratis en Internet, no te engañes: es que tú eres el producto» también tiene una gran potencia simbólica, qué duda cabe, y en realidad es una mera continuación de un meme surgido con la era de la TV.
Así pues cada vez que envías un correo, cada vez que publicas en una red social, con cada búsqueda en el buscador hegemónico, pregúntate para quién estás trabajando, a quién estás enriqueciendo.
En el caso de Google o Microsoft, estás enriqueciendo a empresas que se benefician con el genocidio de Gaza, sin ir más lejos. En el caso de X, a un tecnofascista. En el de Facebook, a unos de los grandes carteles de camellos de la era moderna…
Así que… tú verás.