Si algo ha multiplicado la civilización industrial es nuestra capacidad para hacer daño a otros seres, consciente o inconscientemente. En épocas preindustriales las maneras que teníamos da dañar y a quién podíamos llamar estaba muy limitado a un conjunto de acciones, principalmente físicas y verbales, a un radio de acción muy pequeño. Hoy día cualquier persona que participe en la civilización industrial capitalista fosilívora y mundializada posee el poder de ejercer una miríada de acciones dañinas cada día no sólo contra sus semejantes sino contra otros seres vivos repartidos por todo el planeta, y de hecho la mayoría de nosotros lo hacemos, en general sin ser plenamente conscientes de ello. Esta es probablemente la gran tragedia de eso que llaman el Progreso.
Lo último de Breves
Por quê algo conceitualmente positivo como é a proteçom tem virado algo deostado no discurso político
In the recently published (in Spain) new paperback of the Poison Ivy series, I continue to
A los países enriquecidos del Norte —o de Occidente, como gustéis— se les llena la boca
No quiero ir hacia donde va el mundo. Así que déjenme en paz y déjenme atrás.
…es precisamente llamarla inteligencia.